Lo que decíamos. Álvaro Delgado Gal se ha comprado el libro, y todavía no se le ha pasado el susto.
(Vía Lady Godiva).
ADDENDUM: And now the past has returned to haunt me… Ahora es cuando me toca confesar -acabo de enterarme- que he compartido fanzine y alguna que otra cerveza con dos de los autores del manual.


Nairu
Agosto 5, 2007
Es pavoroso.
J
Agosto 5, 2007
Conviene no perder de vista tampoco algo que ha apuntado un comentarista en Lady Godiva: la posibilidad de que estas locuras se usen para enmascarar contenidos objetables per se aun cuando se expresen de manera más moderada.
Nairu
Agosto 5, 2007
Ya era preocupante tener a todas las televisiones difundiendo esa ideología, y ahora la imponen como material didáctico. Es terrible. Puedo estar de acuerdo con algunas de las afirmaciones polémicas, pero una ideología no puede imponerse en las escuelas.
Freman
Agosto 6, 2007
Ideología y religión deberían quedar al margen de las aulas.
Lo que pasa es que es muy cómodo dejar al churumbel ocho horas al día, cinco días a la semana, en la escuela, so pretexto de acostumbrarlo al régimen de vida adulto. Y apuntarlo a “actividades” el sábado. Claro, con ese horario, a los padres que quieren religión para sus hijos no les queda otra alternativa que pedir que se las den como parte de la educación “regular”.
La solución “ideal” sería disminuir las horas de escuela… pero nadie lo apoyaría. Sin embargo, no hay verdad más grande que la escuela es una máquina de aplastar individualidades. Todo lo que he aprendido en la vida ha sido “a pesar” de la escuela, no gracias a ella. E incluyo en “escuela” la propia universidad. Debo tener por alguna parte todos mis apuntes universitarios: están todos en el mismo cuaderno, y pertenecen a una materia para la que no había libro en aquel momento.
Dwight
Agosto 10, 2007
Vigila esas compañías…