Las gentes más primitivas de la tierra tienen pocas posesiones, pero no son pobres. La pobreza no es una determinada cantidad de bienes, ni una simple relación entre medios y fines; es, por encima de todo, una relación entre personas.
Habiendo preguntado a cuatro cazadores !kung cuántas jirafas y ciervos habían matado, refiere Lee, “de repente se me ocurrió hacerles la pregunta: ‘¿Y cuántos hombres habéis matado?’
“Sin inmutarse, =Toma, el primer hombre, alzó tres dedos; señalando los nombres con los dedos, respondió: ‘He matado a Debe de N=amchoha, y a N//u, y a N!eisi de /Gam.’
“Anoté debidamente los nombres y me volví a Bo, el siguiente. ‘¿Y a cuántos has matado tú?’
“Bo respondió: ‘Yo disparé a //Kushe por la espalda, pero [ella] sobrevivió.’
“El siguiente era el hermano pequeño de Bo, Samk”xau: “Yo le disparé al viejo Kan//a en el pie, pero sobrevivió.’
“Me volví al cuarto hombre, Kashe el Viejo, un abuelo entrañable de sesenta y muchos, y le pregunté: ‘¿Y a cuántos hombres has matado tú?’
“‘Nunca he matado a nadie’, respondió.
“Presionándolo, pregunté: ‘Entonces, ¿a cuántos les has disparado?’
“‘Nunca le disparé a nadie’, respondió melancólicamente. ‘Siempre erré el tiro.’”
Nicholas Wade, Before the Dawn



snipfer
febrero 1, 2008
¿Cómo?
¿Escucho algo?
…
No lo oigo.
¡Ah, ahora si!, es el sonido del buen salvaje deshaciéndose como si de un papel en agua se tratase.