No sé de qué se queja la muchachada liberal-feyerabendiana: las frikadas biológicas ya se difunden a diario, si no en la escuela (que probablemente también), en los medios de comunicación. Visto en El Paleofreak:
De todos modos, para mala, malísima, la rana del diablo Beelzebufo ampinga. Tal era la maldad de este batracio del Cretácico, que hasta tenía un origen evolutivo contra-natura: según las noticias de Yahoo, podría “descender de reptiles, mamíferos o ranas más pequeñas, e incluso -si se considera su tamaño- podría provenir de los dinosaurios”…
Huele a traducción creativa de algún batracio, digo becario. Y esto tampoco es manco, empezando por una sintaxis estupefaciente:
Su nombre, Beelzebufo ampinga, proviene de Beelzebufo, que es el significado de diablo en griego, y bufo, que es el latín de sapo.
¿Lo veis, chavales, cómo la estupidez se abre camino ella solita a pesar de la tiranía de la ciencia? Eso es orden espontáneo, y lo demás, gilipolleces.


Sergio
Marzo 4, 2008
Felicidades atrasadas por lo acertado de su anterior post, de lo mejor que he leído en su morada. Celebro que la razón le lleve por esos caminos ya transitados y que algunos quieren desandar.
J
Marzo 4, 2008
Es que a mí me atrajo el liberalismo por lo que tenía de tradición racional -pero con un fuerte componente empírico-, ilustrada, sensata y escépticamente positivista. Y hay muchas veces en que me cuesta reconocerlo en el idealismo extremo que se está vendiendo últimamente como su forma más pura. Eso y que, como decía Álvaro Delgado-Gal con una frase que me gusta mucho, el problema de la postmodernidad es que muchos no se han molestado en pasar por la modernidad antes.