Un servidor, como buen freaky, utiliza las comas y puntos y comas como si programase en Prolog. La coma, para separar conjunciones; el punto y coma, para disjunciones. ¡Viva Colmerauer, y la madre que lo parió!
A los que sí pondría en cuarentena, por abuso bloguero (y me acuso), son a los puntos suspensivos. Son una forma muy barata de pausa, pero mientras la pausa de la coma es casi fisiológica, la de los puntos suspensivos es premeditada, sañuda y alevosa, y muestra tan poco aprecio por el lector como los puñeteros emoticons (¡eh, que no me estoy metiendo con el título del artículo!).
Semicolon? WTF!
Ah, ahora lo realize. Yo creo que sí que lo uso bastante. Bastante para ser una signo de puntuación bastante marginal.
Un servidor, como buen freaky, utiliza las comas y puntos y comas como si programase en Prolog. La coma, para separar conjunciones; el punto y coma, para disjunciones. ¡Viva Colmerauer, y la madre que lo parió!
Hace años le anuncié en tono engolado a un camarada de fanzine que había que “abolir las comas”. Y casi cuela.
Pero, no, no, señores, y como se les ocurra cargarse mi querido, indispensable punto y coma, me van oír; eso no se hace.
A los que sí pondría en cuarentena, por abuso bloguero (y me acuso), son a los puntos suspensivos. Son una forma muy barata de pausa, pero mientras la pausa de la coma es casi fisiológica, la de los puntos suspensivos es premeditada, sañuda y alevosa, y muestra tan poco aprecio por el lector como los puñeteros emoticons (¡eh, que no me estoy metiendo con el título del artículo!).
Prometo enmendarme.