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Colaboraciones

Abril 18, 2008

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Hoy, guest-blogging. Un informante anónimo me envía el siguiente comentario de texto:

La baba en la pluma

DANIEL ANIDO/ DIRECTOR de CADENA SER   17-04-2008

 Cuando fluye la baba y el periodismo se acojona la tiniebla va cubriendo el espacio vacío aquí claramente se ha topado con una imagen que no sabía resolver: la tiniebla ¿qué puede ir cubriendo? ah, claro, un espacio vacío; un territorio abandonado que ocupan pajilleros, reprimidos, grasientos, puteros, siniestros, cobardes y acomplejados, con nombres y apellidos. ¿Y por qué al final los acusa “de querer robarles el oficio” si lo que están ocupando es un territorio abandonado, es decir, donde no hay nadie? Y otra cosa, los otros no sé, y Anson será un rijoso y lo grimoso que se quiera, pero ha sido director del ABC y de la agencia EFE, o sea que un intruso no es.
Son de ilustres la elección de este adjetivo denota a un resentido social burgos, ansones, losantos, pejotas, usias y alguna que otra schlichting, pero segregan ese “ese” ¿”ese” cuál? ¿el que él y yo sabemos? echo en falta una proposición comparativa o especificativa, verbigracia: ese líquido que sueltan los granos purulentos, o algo así líquido viscoso y corrompido por para que la frase estuviera clara debería haberla ordenado así: “segregan por la comisura, bla, bla, bla, ese líquido etcétera. Tal y como la ha escrito, parece que es la comisura la que ha corrompido el líquido. Que por cierto, ¿antes de la corrupción qué clase de líquido era? ¿Un líquido benéfico, aun cuando viscoso? la comisura de sus parpados, acentuando el asco que desprende su mirada. Que yo sepa, el asco es una sensación que se suscita en el ánimo del que ve lo asqueroso, no una cualidad de lo observado.

 Tenemos que mirar sus caras ¿con qué objeto? ¿quiénes?,¿es una exhortación a que lo hagamos todos a una o un lamento por no tener más remedio que tragarnos sus jetas? seguir con atención el recorrido ídem, tengo la tentación de escribir, pero al ver que dice “con atención” tengo que pensar que efectivamente era un imperativo. No sé por qué debemos mirar algo que tanto nos desagrada, sobre todo porque al final del párrafo no dice a dónde nos conducirá tan empeñada labor; ver como cómo avanza ese residuo pútrido que desciende por los pliegues por los famosos pliegues que separan los párpados de la boca en todo rostro humano hasta la boca, como cómo carcome gota a gota la acción de erosión que produce el agua, o los líquidos, cualquier cosa que puede caer gota a gota, no es la carcoma lengua relamida qué asco: aquí los acusa de que se chupan la lengua unos a otros; como cómo la inunda y luego la desborda, para proseguir su camino hasta la mano pegajosa que sostiene bueno, si las tienen tan pegajosas no les hará falta sostenerlas la pluma y derramar allí toda su miseria. Miseria que viene a sustituir al líquido pútrido, que una vez completado el pesado trayecto cede su sitio con gracia a esta miseria. ¿”su” de quién, o de qué por cierto?  Ahondo en los bolsillos de mi pedantería y me molesto en observar que a lo mejor me he pasado de lista al añadirle los acentos a los comos, porque a lo mejor este incomprendido portento quería componer frases comparativas, así: “tenemos que ver -ver entendido como acción absoluta, intransitiva, como el que dice “tenemos que vivir”-,  tenemos que ver del mismo modo que un residuo pútrido avanza” ¡Audaz imagen, joven vate! Quizá se resiente demasiado de la influencia de la teoría del color de Goethe, pero no es malo que un aspirante a escritor se deje llevar por la voz de los grandes.

Cuando fluye toda esta baba compartida y el periodismo se acojona  es claro que domina la anáfora, estos mirones clandestinos no como los otros mirones, que confiesan abiertamente su vicio, estos fetichistas de la mugre, se proclaman profetas con derecho de pernada un cruce entre Elías y señor feudal, para entendernos, levantan púlpitos con barrocos barrocos como la basílica de El Pilar: léase malintencionados tornavoces, apoyan sus falanges ¡extraordinaria habilidad de contorsionista!, por otro lado nada sorprendente en anatomías tales que son capaces de segregar líquidos purulentos y a la vez tan acuosos que se deslizan por los pliegues de los mofletes  en el antepecho, despliegan su abyección más tenebrosa y corrompen el espacio compartido compartido como la baba, aunque me había parecido entender que el espacio estaba abandonado.

Cuando el periodismo se acojona el rey de la anáfora, insisto, pero ¿es que los otros periodistas -los legítimos- se han acojonado? delante de estos usurpadores del oficio EFE, ABC, DIARIO16, EL MUNDO, la cloaca extiende su dominio, se adueña de la plaza pública y construye allí su pasatiempo favorito: el juego delictivo del insulto imagen extraordinariamente gratuita, a pesar de a lo que nos tiene acostumbrados desde hace varias líneas, donde prevalece y se premia la discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social léase esto dándose bien de golpes en el pecho, como pueden no me queda muy claro cuál es el sujeto de “pueden” ser la orientación sexual ¡ah! nos explica que una determinación de sexo -o de los otros tipos- puede ser la orientación sexual , la fe o falta de ella, la ideología, la gestación o falta de ella, la edad, el nombre o el apellido no sé qué discriminación es la que se hace por el apellido, salvo que se refiera a cuando los compañeros de clase se burlan de Paquito Menéndez-Cabezudo, o cosas así. Claro que sospecho que aquí también quería añadir “o la falta de apellido”.

Cuando el periodismo se acojona delante de estos mediocres a pesar de tener esos cuerpos tan fuera de la norma, que confunden la baba con el intelecto ?, nuestra profesión pierde el futuro esto lo ha copiado del discurso de clausura de un congreso de periodistas en Bollullos de la Mitación; los ciudadanos, su libertad le ruego se extienda sobre ese particular, porque de repente el problema parece que me atañe directamente, y la democracia, el sentido como en la famosa sevillana rociera.

El periodismo tiene que hacer frente a la contaminación que desprenden estos exhibicionistas de la baba en la pluma, a la perversión que esconden bajo el necesario paraguas y su compañera, la imprescindible gabardina de la libertad de expresión.

Son previsibles a pesar de lo cual me molesto en componer su monstruosa descripción. Se plantan delante de sus víctimas y abren con rapidez sus gabardinas ¿ves? , dejando ver su desnudez intelectual ellos confundían la baba con el intelecto (aunque creo que quería decir el intelecto con la baba), pero ahora él lo confunde con la polla). Pero, una coma tan necesaria como el paraguas son cobardes. Si les plantamos cara, mirando fijamente sus despojos orgánicos porque a pesar de su inhumanidad no son cyborgs, señalando con el dedo o con la caja torácica su minusvalía porque entre las condiciones o circunstancias personales o sociales que no deben conducir a la discriminación no se mencionaba la minusvalía y mostrando nuestro desprecio con una sonora carcajada, que al tiempo alerte al resto de la ciudadanía por lo sonora, se entiende, salen ¿o saldrán? corriendo a esconder sus complejos y sus colgajos… atención: en el fango.

(A ellas, que sufren estos días el maltrato de quienes quieren robarnos el oficio: disculpas.) ¡Claro que sí, guapísima! ¡Dos besos!

Resumiendo: el odio es enemigo del criterio. Y tampoco se lleva muy bien con la sintaxis.

8 comentarios

  1. ¿Esto lo han hecho con el generador posmoderno de textos?


  2. A mi incluso me ha costado leerlo. Parece una versión pomo de la historia interminable por eso de los dos colores.


  3. Al loro, por favor LÉELO, en serio xD:

    http://findesemana.libertaddigital.com/articulo.php/1276234581


  4. Lo de este personal ya es de coña. Hablando de nostálgicos… A ver si tengo tiempo y ganas de escribir algo. De todas formas, pensaba ponerme a analizar algunas de las asunciones del liberalismo estándar, quizás hacer una serie de posts. Veremos.


  5. A mí no me gusta nada esa costumbre arcadianoespadiana de empezar a acotar un texto: al final hay más del comentario que del texto. Y es muy visceral. Para decir lo que dice, basta con poner el texto íntegro y un resumen de sus pautas (sí, es una basura) al final. Tanto predicar con el buen periodismo, y al final nos vienen con esto…


  6. tras leer el texto a comentar tengo que decir una cosa: derrame cerebral… o lo padece el autor o yo tras leerle… por lo que me duele, creo que el que lo sufre soy yo.

    Saludos,
    DT


  7. Escriba algo sobre la Guerra de Independencia, que falta hace ;)

    Saludos


  8. Oiga haga el favor de poner nuevos artículos en su web que se está durmiendo en los laureles, porque yo, permitame que le diga, de la paja esa de S.2. paso desde ya. Saludos cordiales desde Bogota



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