A fin de cuentas, la mayor ventaja del oficio de humorista, y más generalmente de la actitud humorística en la vida, es poder portarse como un cabrón con toda impunidad, e incluso rentabilizar cómodamente la abyección, tanto en éxito sexual como económico, todo ello con la aprobación general.
Michel Houellebecq, La posibilidad de una isla
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snipfer
diciembre 19, 2008
No creo que nadie pensase de modo distinto. Un poco parecido a lo que pueden hacer cantantes y actores, ¿no?
Freman
diciembre 19, 2008
Me veo retratado. Cada día, con los pobres que me sufren en persona, intercambio humor por sinceridad. Los llamo “imbéciles”, pero lo hago con gracia. Un imbécil, por supuesto, nunca se sentirá como tal, y como les causa risa, al final les hago un favor alargando sus estúpidas vidas.
my blue eye
diciembre 19, 2008
Lo mejor de la actitud humorística está en portarse como un cabrón con uno mismo, ¿no? Si no, ¡no tiene gracia!
Freman Bregg
diciembre 20, 2008
No: el que se comporta como un cabrón consigo mismo se llama “masoca” (también “gilipollas”).
J
diciembre 20, 2008
Freman es tan sumamente subversivo que wordpress me obliga a moderar sus comentarios siempre, aunque haga años que nos conozcamos.
Freman Bregg
diciembre 20, 2008
Internet tiene su sistema inmunológico. Debo haber sido detectado por los elenticitos y otros tipos de cristocitos, y ahora me atacan los anticuerpos pegajosos navideños.
urodonal
diciembre 21, 2008
Gila, Tip y Coll, Faemino y Cansado, Quino, El Roto, Forges, El Perich…. ¿cabrones impunes con éxito sexual y económico gracias a su profesión?. No sé en qué tipo de humorista pensaba el amigo Houellebecq cuando escribió eso.
Freman Bregg
diciembre 21, 2008
En Gregory House, por supuesto…
J
diciembre 21, 2008
Mira, Laurie es un buen ejemplo, pero yo pienso más bien en Seinfeld o Larry David. De hecho, el prota de Houellebecq es un monologuista. Claro, lo de España es distinto: Spain is pain.
Hector1564
diciembre 21, 2008
En literatura (y en cualquier ficción) el personaje que mejor ha encarnado ese tipo de personalidad “cabrona” ha sido Falstaff.
Comparado con él, House es todo pose. Al fin y al cabo el “cínico” médico se dedica a salvar a gente mientras que el gordo inglés fue capaz de -entre otras lindezas- llevar a mendigos a la guerra con tal de sacarse un par de monedas con los sobornos de la gente para evitar las levas… xDDDD
Freman Bregg
diciembre 22, 2008
Son personajes muy diferentes: House está basado en Holmes, que es un genio psociópata (aunque esta clasificación es un verdadero cajón de sastre). Falstaff es un gordo cabrón, pero no es precisamente un cerebrito.
House es un genio porque descubre que así le dejan ser él. Cuenta que quiso ser médico tras una experiencia en un hospital japonés, al ver el respeto con el que los doctores trataban a un paria sin titulación (posiblemente un ainu) gracias a su don para el diagnóstico.
En este tipo de personas (y lo sé de primera mano), el humor es un simple truco evolutivo, como las rayas amarillas, rojas y negras de los bichos venenosos y la bandera alemana. Una persona con un IQ alto entre gente normal puede pasar inadvertida por el “efecto horizonte”: es difícil comprender por qué es “genial”, y distinguir sus “genialidades” de simples chorradas elaboradas al azar. Le pasa a la doctora Cuddy, y a mis desdichados y ocasionales compañeros de proyectos.
En esas circunstancias, lo mejor que puedes hacer para que tu hígado no sufra es dejar bien claras las diferencias. Sé que suena a putada, pero es mucho peor ver día a día como un barco se dirige al Maelstrom, pensando que por allí queda el puerto. Y el mal ambiente lo puedes tolerar precisamente porque “aquello” es sólo el trabajo, que te roba parte de tu vida, pero que no es exactamente lo mismo.
Houellebecq probablemente pensaba en el mismo tipo de “cabrón inteligente”… pero con la diferencia de que en el mundo de la literatura es mucho más complicado resaltar las diferencias. Al fin y al cabo, es muy sencillo ver si una vida se salva o si un proyecto funciona, en comparación con esperar a ver si una novela se convierte en clásica, o si vende el número esperado de ejemplares.
Freman Bregg
diciembre 22, 2008
… ah, y lo del éxito sexual: un verdadero psociópata no tiene “amigos”. Tiene “amigas”. Suelen despertar respuestas maternales entre las mujeres de su entorno, lo cual tiene su lógica, pues la mayoría de las personalidades antisociales son creadas por madres frías o ausentes.
Hector1564
diciembre 22, 2008
Hombre, yo estoy con Harold Bloom y algún que otro lector más en la idea de que precisamente Falstaff es un “cerebrito” y posiblemente el personaje más inteligente, o si se prefiere, más ingenioso de Shakespeare. Otra cosa es que sus sagaces y veladas críticas a la guerra, religión, patriotismo pasen desapercibidas a un gran número de lectores. Pero si el cisne de Avon no lo puso en Enrique V sería por algo y callo.
Respecto a House, pues no, que quieres que te diga. Tú mismo lo dices: en el fondo NO es un cabrón. Para mi es el típico listillo que quiere que estén lamiéndole todo el rato el culo, no lo consigue y no se le ocurre otro modo de llamar la atención que el hacerse el graciosillo con graciosidades hirientes. De hecho, por lo que me dice mi experiencia, es la norma con los cerebritos mas no deja de ser una pose, no es algo que realmente sientan, simplemente, como los matones en el recreo, buscan con sus hirientes ingeniosidades dejarte claro cuál es su posición social la cuál, por cierto, estará siempre por encima de la tuya. En el fondo, son aburridamente predecibles y tienen los egocéntricos mismos deseos de un niño mimado.
Termino. Está claro que no trago a House, ¿verdad? Me pasa con los humoristas que son malos, cabrones pero de pega. Otro persona(je) sobrevaluado además de artificioso: Oscar Wilde.
p.d: Ah! Otro tema es el de llamar genio a cualquiera…
Freman Bregg
diciembre 23, 2008
Para mi es el típico listillo que quiere que estén lamiéndole todo el rato el culo
No. Las lamidas de culo son un incordio.
buscan con sus hirientes ingeniosidades dejarte claro cuál es su posición social
Sí, excepto que no se trata de la posición social sino la intelectual. Y créeme: es una actitud que ahorra muchos conflictos.
Freman Bregg
diciembre 23, 2008
yo estoy con Harold Bloom
Por cierto, y al margen del tema: Bloom es un tipo curioso que padece una extraña superstición que le hace creer que los libros compiten entre sí para clasificarse en un orden lineal. Leer a Bloom es entretenido, igual que lo es leer un libro en el que los gatos devoren a los perros y la lluvia caiga de la tierra al cielo: es estimulante ver cómo se lleva una hipótesis absurda hasta sus últimas consecuencias. La Biblia se basa en el mismo tipo de argumento.
De todos modos, también es consolador que le conceda el segundo lugar al Quijote. Sobre todo por eso del patriotismo.
J
diciembre 24, 2008
Bloom es un gilipollitas, una prima donna bastante histérica; aunque reconozco que tiene algunos pasajes graciosos cuando arremete contra sus antiguos camaradas del postmodernismo.
Pero es que hasta un tío más serio, como Steiner, demuestra que cuando un cierto tipo de intelectual se pone a ser vacuo e imbécil, no hay quien le gane:
My Unwritten Books by George Steiner
Antonio A.
enero 5, 2009
Perdón, pero a propósito de postmodernistas, no me puedo resistir a esta cita. En un rapto de sinceridad S. Fish dice (supongo que en serio) que la deconstrucción “… relieves me of the obligation to be right… and demands only that I be interesting”.
Todo lo que viene detrás no debería ser sorprendente.