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One of the most important -and much discussed in this book- but least thought about phenomena of the fifht-century narrative is that all of the major successor states to the west Roman Empire were created around the military power of new barbarian supergroups, generated on the march. The Visigoths who settled Aquitaine in the 410s were not an ancient subdivision of the Gothic world, but a new creation. Before the arrival of the Huns on the fringes of Europe, Visigoths -and don’t let any old-style maps of the invasions convince you otherwise- did not exist. They were created by the unification of the Tervingi and the Greuthungi, who had arrived at the Danube in 376, with the survivors of Radagaisus’ force who attacked Italy in 405-6. Alaric’s ambition brought the survivors of all three groups together, and created a new and much larger grouping than any previously seen in the Gothic world. The Vandals who conquered Carthage in 439, likewise, were a new political entity. In this case, the new unit was generated out of just one pulse of migration, the invaders who crossed the Rhine at the end of 406. These originally comprised a loose alliance of two separate groups of Vandals -Hasdings and Silings-, an unknown number of Alanic groups (the largest force), and Suevi, who were probably the product of a renewed alliance among some of the Germani of the Middle Danube. Under Romano-Gothic military assault in the mid-410s, a new entity emerged; the Siling Vandals, and various Alans attached themselves to the Hasding Vandal ruling line.
At a later date, the emergence of a Frankish Gallic kingdom was made possible only by a similar realignment among the Franks.
Peter Heather, The Fall of Rome, pp. 451-2
Cosa no muy distinta puede decirse, por ejemplo, de los vascones, definidos a partir de elementos diversos -hablantes de dialectos preindoeuropeos, iberos, celtíberos- por la acción imperialista y colonizadora de Roma:
Con estas fuertes diferencias etno-culturales, es poco probable que gentes de culturas tan diversas dieran forma en época prerromana a una etnia global. Fueron los romanos los que dieron el impulso decisivo en la configuración de la etnia vascona, uniendo comunidades culturalmente diversas y creando una etnia, significada con el etnónimo de vascones, a la que se le fueron adscribiendo comunidades y territorios.
José Manuel Roldán Hervás, Historia Antigua de España I
Ante la recurrente retórica de los pueblos, conviene recordar que, aun en los casos en que sea admisible hablar de ellos, no se trata de unidades ahistóricas esenciales, sino de accidentes históricos. A menudo determinados o creados por fuerzas políticas y culturales con las que mantienen una relación dialéctica, y a las que el relato moralizado de los neoprimitivos pretende oponer de forma maniquea.


Eduardo
Mayo 24, 2009
Para crear a un pueblo se necesita normalmente una ideología que legitima esa unión de diferentes. Y a veces no son accidentes históricos sino invenciones político-sacerdotales, como cuando el yahvismo deuteronómico con toda probabilidad creó el pueblo de Israel, a partir de una epopeya familiar: la “familia escogida” de Abraham.
Y luego la “unión de pueblos”, pues básicamente es una unión contra las naciones políticas, contra los estados cosmopolitas. Es como si quisieran volver a basar la política en la sangre, de volver a la epopeya familiar, solo que esta vez la unión es más imaginaria y más necesitada de ideologia que nunca.
J
Mayo 24, 2009
Bueno, es que la acción de una casta sacerdotal, o de una familia extensa o clan en el caso de los germanos, es también un “accidente histórico” en sentido amplio.
Lo que quiero decir es que, en cualquier caso, de lo que no se trata es de realidades eternas ajenas al devenir histórico y que, en muchos casos, si no en todos, deben su conformación al “otro” contra el que se definen. Ahí el pueblo judío es otro caso claro: Babilonia, el mundo helenístico, Roma… Pero es un fenómeno universal. Las grandes tribus norteamericanas, por ejemplo, también solían ser confederaciones más o menos laxas, más o menos recientes, surgidas precisamente del contacto directo o indirecto con la expansión blanca.
Carlos S
Junio 3, 2009
Coincido con ese enfoque. Creo que se debe insistir como re-insistes contra la idea que una y otra vez vuelve a emerger entre los pliegues de casi todo discurso: contra las “realidades eternas”, “a-histíricas”, platónicas, je… “racionalistas”.
Txomin Goitibera
Junio 24, 2009
En el caso del llamado pueblo judío, la cosa iba más o menos bien mientras era la Torá su elemento identitario. Con la Ilustración, el laicismo, etc… la Torá deja de tener importancia y se hace necesario inventarse un etnia, una supuesta nación. El sionismo es un intento de creación de la judaidad como etnia. De ahí viene el oxímoron “judío laico”. Curiosamente es el antisemitismo el que acude en su ayuda. En efecto, el pueblo judío como nación, incluso como ‘raza’ es una creación del antisemitismo alemán.
J
Junio 24, 2009
¿Bibliografía?
Freman Bregg
Junio 25, 2009
¿Bibliografía? Una entrevista a un pirado en “Púbico, el Diario Enrollado”. La menciona en su propio blog.
Txomin Goitibera
Junio 25, 2009
¿Bibliografía?
Sobre la secularización y la necesidad de fabricar un elemento identitario diferente de la Torá, es decir, el paso del “judaísmo” a la “judaidad”,el impagable ‘HISTORIA JUDÍA RELIGIÓN JUDÍA: EL PESO DE TRES MIL AÑOS DE HISTORIA’/Madrid: Visor, 2002.
También Hannah Arendt se hace eco la complicidad entre sionstas y nazis durante los años treinta en Eichmann en Jerusalén EICHMANN EN JERUSALEN (la edición que conozco es la de Lumen. Barcelona, 2003)
Por supuesto, las críticas al sionismo de Víctor Klemperer en sus diarios (En España los publicó Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores en 2003) No tiene palabras amables para los sionistas pero, tratándose de unos diarios desarrollados en “tiempo real” que abarcan desde 1933 a 1945, son muy ricos en datos y nombres pero de lectura farragosa. Es preferible su LTI : LA LENGUA DEL TERCER REICH/ Barcelona : Minúscula, 2001,
con estructura de libro, sistemático, estructurado. En él analiza el discurso nacionalsocialista y apunta (tangencialmente, ya que no era ese el propósito directo de la obra) sus coincidencias con el discurso sionista; al fin y al cabo ambos han bebido de la misma fuente, el nacionalismo romántico alemán.
Pero también desde el judaísmo religioso ha habido críticas al sionismo en tanto que movimiento extraño a la tradición judía y no me refiero a los pintorescos frikis de “Neturei Karta” http://www.nkusa.org/ (aunque confieso que me hacen gracia) , sino a otras instancias más serias. Es interesante el libro de Yakov M Rabkin: LA AMENAZA INTERIOR: HISTORIA DE LA OPOSICION JUDÍA AL SIONISMO/ Hiru: Hondarribia, 2006
… En cuanto al pirado (sic) que entrevistaban en “Publico”, si bien es cierto que muestra falta de rigor en algunos aspectos, no es nada comparado con la que muestran algunos de sus oponentes. Aquí pongo en enlace de un debate mantenido con Jacques Attali en enero de este año y publicado por L’Express.
http://www.lexpress.fr/actualite/monde/proche-orient/les-racines-et-le-doute-de-l-identite-juive_736405.html
Saludos.
J
Junio 25, 2009
Aun admitiendo, que ya es admitir, un análisis reduccionista -que la nación judía sea una “creación” del antisemitismo alemán-, no es nada excepcional. El nacionalismo alemán es también en alguna medida una “creación” de Francia -a través de la guerra de los Treinta Años, las campañas de Luis XIV y Napoleón…-. Como se dice en la entrada, las naciones no son entidades eternas ni metafísicas, sino construcciones históricas que precisan antítesis para conformarse, tanto política como ideológicamente. El nacionalismo vasco se construye por oposición a la industrialización y la inmigración asociada, los nacionalismos centroeuropeos y el italiano, por oposición al imperio Habsburgo, etc.
A mí los Neturei Karta no me hacen gracia. Vamos, aproximadamente la misma que los wahabíes o los lefebvristas.
Txomin Goitibera
Junio 25, 2009
Efectivamente es reduccionista atribuir todo el proceso de creación de la nación judía al antisemitismo alemán aunque sí ha sido un factor importantísimo, tanto por las reacciones que provocó como por la propia construcción teórica.
De acuerdo completamente en que…” Como se dice en la entrada, las naciones no son entidades eternas ni metafísicas…” Aunque los nacionalismos de corte etnicista (y el sionismo es uno de ellos) no creo que lo tengan tan claro.
Neturei Karta, wahabíes, lefebvristas… Ni los Neturei Karta ni los lefebvristas han tenido seguidores tan letales como los wahabíes, la diferencia es notable.