Pero es preciso fijarse en la particularidad de que la religión doméstica sólo se propagaba de varón en varón, y sin duda provenía esto de la idea que los hombres tenían formada acerca de la generación. La creencia de las edades primitivas, tal y como se expone en los Vedas y en los vestigios que nos han quedado en todo el derecho griego y romano, fue que el poder reproductor residía exclusivamente en el padre, y que sólo este poseía el principio misterioso del ser y transmitía la chispa de la vida. De tan antigua opinión resultó la regla de que el culto doméstico pasase de varón en varón: que las mujeres no participasen de él sino por conducto de su padre o su marido, y, en fin, que aun después de la muerte no tuviese la mujer la misma participación que el hombre en el culto y ceremonias de la comida fúnebre. Resultaron además otras consecuencias muy graves para el derecho privado y constitución de la familia, como veremos más adelante.
Fustel de Coulanges, La ciudad antigua
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Mario
agosto 9, 2009
Ahhhh… La familia tradicional.
J
agosto 9, 2009
Ahora que lo mencionas, -no copio el fragmento porque es largo- Fustel menciona también que el parentesco “tradicional” en Roma era por agnación, no por cognación. Es decir, que alguien con un parentesco en séptimo grado y yo pertenecemos a la misma familia si nos podemos remontar a un antepasado común por línea de varón, pero los hijos de mi hermana, no: pertenecen a la familia y al culto doméstico de su padre, y no podrían heredarme nunca, a no ser que renunciasen a ese culto y fuesen adoptados por mí. Con el paso de los siglos, ambos modelos de parentesco entraron en competencia y la cognación acabó por imponerse. Habría que haber oído a los “Hazte Oír” de entonces, como Catón.
Por otra parte, este modelo de familia también tenía sus “sacramentos”, como recibir al hijo en el culto familiar en una ceremonia en la que se le hacía dar vueltas alrededor del fuego sagrado. Resulta que el bautizo, la primera comunión, etc, no son formas esenciales ahistóricas, mire usted por dónde, sino modalidades de ritos que evolucionan.
J
agosto 9, 2009
Creo que es la respuesta más larga a un comentario de tres palabras y un expletivo en la historia de la blogosfera.
Eduardo
agosto 10, 2009
Supongo que aquí radica el fondo patriarcal del propio cristianismo. Osea, que escondido detrás del Dios Padre, están Zeus y Apolo.
J
agosto 10, 2009
En lo que siga vigente del libro de Fustel, que tiene 150 años, uno no puede evitar la impresión de que el catolicismo -como práctica, al menos- debe más al culto doméstico que al público, o incluso que al mismo judaísmo. El pater no es una figura biológica -como el genitor-, sino socio-religiosa: el que representa a la familia, incluyendo adoptados, esclavos y libertos o clientes, y la dirige en el culto. Y las ceremonias son análogas en muchos casos, como señalaba arriba, sustituyendo la familia griega o romana por la Iglesia o la Universitas Fidelium.