¿A qué se debe entonces el crepúsculo de la cultura antigua?
De este fenómeno se suelen dar explicaciones muy distintas. Unas totalmente equivocadas, otras que adoptan un punto de vista exacto, pero sirviéndose de una falsa luz.
El despotismo tuvo que oprimir y ahogar, en cierta medida, psíquicamente, al hombre antiguo, su vida pública, su cultura. Sin embargo, el despotismo de Federico el Grande fue la palanca de una gran impulsión espiritual.
El supuesto lujo y la positiva inmoralidad de los círculos sociales más elevados han atraído la justicia vindicativa de la historia. Pero ambos hechos no son, por su parte, más que síntomas. Otros procesos más importantes que las culpas de los individuos, fueron, como veremos más adelante, los que hicieron caer la cultura antigua.
La mujer romana emnacipada y el rompimiento del sólido vínculo matrimonial entre las clases dominantes habían disuelto las bases de la sociedad. Lo que un reaccionario tendencioso como Tácito fabuliza acerca de la mujer germánica, aquella infeliz bestia de trabajo, todavía hoy lo repiten voces semejantes. Pero, en realidad, la inevitable “mujer alemana” no ha contribuido más a la victoria de los germanos que el inevitable “maestro de escuela prusiano” a la batalla de Königgrätz. Por el contrario, después veremos que el ocaso de la cultura antigua coincide con el restablecimiento de la familia en las capas inferiores de la población.
Max Weber, “La decadencia de la cultura antigua: sus causas sociales” (1896) [1].
A fnales del siglo XIX, nada menos que Max Weber ya concedía su justo valor a las explicaciones psicologistas y moralistas de los ciclos históricos.
![]()
__________
[1] – En VVAA, La transición del esclavismo al feudalismo, Akal, Madrid, 1976.


HansHelm
julio 8, 2010
Y no queda otra que coincidir con él.
Me gustaría poder añadir algo más, pero es la primera ocasión en la que comento y no puedo sino expresar mis felicitaciones por el blog.
Un saludo.
J
julio 8, 2010
Muchas gracias. Los frikis medievalistas tenemos que reconocernos y cuidarnos, es un mundo duro el de ahí fuera.